El fin del Cerrado

La noticia salió el mes pasado en un periódico de Brasil. La devastación en el Cerrado brasileño está avanzando para áreas protegidas. A pesar de que el porcentaje de la deforestación en esta región están disminuyendo – una pesquisa realizada por la Universidad Federal de Goiás (UFG) constató una caída del 60% en siete años -, más del 50% de este bioma ya no existe más. Además, otro de los problemas, es que la deforestación está invadiendo áreas preservadas del Cerrado.

El Cerrado es el segundo bioma mas grande del país y se extiende por más de dos millones de km², desde el litoral de Maranhão hasta el norte de Paraná y el oeste de Mato Grosso do Sul.

Con relación al tema, el Cerrado está quedando en el olvido. Para tener una idea mas clara, nisiquiera existe en la constitución brasileña. Localizado entre dos grandes áreas de preservación que son la Amazônia y la Mata Atlântica, el Cerrado posee apenas 11% de su área preservada en unidades de conservación y tierras indígenas. Son 835 mil km² de áreas devastadas, el equivalente a tres veces el Estado de Sao Paulo, más el Estado de Río de Janeiro y el Espíritu Santo.

El principal factor causante de la deforestación en el Cerrado, es que es en esta región se produce la mayor parte de la producción brasileña de granos, carne bovina y leche. Son 40 años de exploración desenfrenada, actividad normal, de una época donde la práctica del “correntão” – sistema por el cual una corriente gigante es ligada a dos tractores y arrastrada sobre el cerrado, derrumbando todo por su camino – era enseñada en las facultades de agronomía.

La amenaza al Cerrado es preocupante. Además de la falta de control de la deforestación, hubo pérdida de varias especies endémicas. Diferentes especies de plantas y animales dejaron de ser estudiadas simplemente porque se han extinguido.

El gobierno y la sociedad brasileña deben movilizarse para crear políticas de preservación al Cerrado, antes que desaparezca.

Texto de autoría de la Renata Pedroso (Jundiaí - SP) y fue gentilmente cedido para publicación en esta sección.

Origen: Periódico El Estado de São Paulo.